Amigo del alma

Jesús Santiago M.

Frio, desolación, mucha tristeza y melancolía, nos invaden el cuerpo y la mente cuando un ser querido se adelanta en el viaje al encuentro con nuestro creador.

En Zaachila, Oax., la tierra del danzón Nereidas, de las ricas nieves y la suculenta comida, la tradición para despedir a quien muere, se volvió a manifestar.

El PROFR. RIGOBERTO GARCIA CORPUS falleció el 10 de diciembre a causa de una complicación diabética.

Araceli, Magali, Vianey y Omar Pavel, sus hijos, le sobreviven.

Sus nietos, en especial Valeria Santiago García, hija del periodista y promotor indiscutible del danzón en Oaxaca Luis Santiago (+), recuerda con alegría los momentos felices al lado de su abuelito a quien ama con devoción y ternura.

“Mi abuelito era amorosisimo, muy bueno y siempre estábamos juntos…..” dice con emoción.

Vale se convirtió en “los ojos, piernas y brazos…” del maestro que no podía prescindir de la compañía de la pequeña, sin aminorar claro está, el amor inconmensurable por sus demás nietos.

Falleció a la edad de 67 años y a punto de cumplir los 68, haciendo una fructífera carrera como profesor en Nuevo Ixcatlán, Playa Vicente y Nueva Era en el estado de Veracruz, donde se le reconoce también como alegre, noble y trabajador.

Fue esposo de la Sra. Floracelia García Sánchez, oriunda de Santa Cruz Corunda de la región mixteca oaxaqueña, con quien ya comparte la gloria celestial.

En Zaachila la tradición se impuso en la despedida e infinidad de paisanos y personas llegadas de todas partes, homenajearon con su presencia al inolvidable maestro.

Muchas coronas y arreglos florales, pero sobre todo reconocimiento, admiración, respeto y cariño invadieron el ambiente del funeral.

La numerosa familia con su característica sencillez, recibió la fortaleza necesaria en esos difíciles momentos.

Y claro, se recordaron anécdotas, vivencias y experiencias inolvidables.

“Usted no se preocupe, tranquilo, todo pasará…” eran los inicios de grandes y continuas pláticas entre el Profesor Rigoberto García Corpus y Don Luisito Santiago en atardeceres en el amplio patio de su casa, disfrutando las peripecias y travesuras de la pequeña Vale que augura un buen y triunfante porvenir al lado de su madre Magali y demás familia.

Si, en ese enorme patio a la sombra de un árbol o de un cobertizo que lo mismo generó ilusiones y materializó esperanzas indestructibles que ahora la pequeña vive.

El papá y el abuelito. Estupenda pareja de amigos que ya están juntos en el cielo para continuar en sus tertulias.

La tarde del sepelio, las palabras del consuegro del maestro, fueron certeras “a los hombres buenos se los lleva dios, en esta vida hay mucho sufrimiento, pero él ya está con nuestro creador en una nueva y mejor dimensión”.

Eran las 18:30 horas. Casi anochecía.

El enorme cortejo fúnebre había recorrido calles importantes de la localidad, organizado en dos filas, llevando velas y flores, siguiendo a la avanzada de innumerables coronas florales, mientras el ataúd era transportado por familiares.

“Gracias por tu ejemplo papá, solamente te adelantaste y espero volvernos a ver en la otra vida, fuiste un gran apoyo, amigo, gran padre y ejemplar hijo…..mi padre nos enseñó a trabajar, haciendo una familia unida…”dijo el hijo mientras se empezaban a escuchar las notas de la melodía “Amigo”.

“Lo quiero mucho Tío Chuy….” susurró Valeria mientras se apretujaba en un tierno abrazo derramando sus infantiles lágrimas.

“Hija, la vida continúa, desde el cielo tu abuelito Rigoberto y tu papá Luis te miran sonrientes…ánimo” contesté reconfortándola.

Había llegado el momento de despedirnos mientras poco a poco las personas se retiraban del camposanto.

“Tú eres mi hermano del alma realmente mi amigo, que en toda jornada estas siempre conmigo….” La letra de la melodía “Amigo” resonaba en mi mente mientras conducía de regreso a la capital oaxaqueña.

Cierto, recordando la sonrisa y amabilidad del profesor cuando nos saludábamos, aceptaba que en verdad dios se lleva a las personas buenas al cielo.

Descanse en paz querido y estimado profesor.

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