El Nacimiento Las Palomas, obra de arte en cera

  • Uno de los nacimientos más sorprendentes que se puede apreciar en la ciudad de Oaxaca es el de Las Palomas, que este año fue montado en la Capilla del Centro Cultural San Pablo
    Uno de los nacimientos más sorprendentes que se puede apreciar en la ciudad de Oaxaca es el de Las Palomas, que este año fue montado en la Capilla del Centro Cultural San Pablo
  • Alrededor de 80 figuras de cera muestran diversos pasajes bíblicos que desembocan en el nacimiento del Niño Dios
    Alrededor de 80 figuras de cera muestran diversos pasajes bíblicos que desembocan en el nacimiento del Niño Dios
  • El nacimiento o representación en miniatura del portal de Belén es una tradición que inició en el siglo XIII con San Francisco de Asís
    El nacimiento o representación en miniatura del portal de Belén es una tradición que inició en el siglo XIII con San Francisco de Asís

José Luis Pérez Cruz

Uno de los nacimientos más sorprendentes que se puede apreciar en la ciudad de Oaxaca es el de Las Palomas, que este año fue montado en la Capilla del Centro Cultural San Pablo, así, alrededor de 80 figuras de cera muestran diversos pasajes bíblicos que desembocan en el nacimiento del Niño Dios. Y que estará hasta el 8 de febrero de 2015, en un horario de 10 a 20 horas.

El nacimiento o representación en miniatura del portal de Belén es una tradición que inició en el siglo XIII con San Francisco de Asís, quien estuvo especialmente interesado en la infancia de Jesús. Fue en el año de 1223, en la ciudad de Greccio, cuando Francisco de Asís y su amigo Juan Vellina montaron el primer Belén o nacimiento para conmemorar la natividad del Mesías.

La costumbre de recrear la gruta de Belén llegó a la Nueva España con las primeras órdenes de religiosos encargados de la evangelización. Así en la época virreinal la celebración de las fiestas navideñas en conventos e iglesias se acompaña de escenas teatrales y montajes de nacimientos según la ordenanza de Fray Juan de Zumárraga, quien dispuso en 1530 una escenificación para una “farsa de la natividad gozosa de nuestro salvador”.

Los nacimientos y escenificaciones además de resaltar uno de los pasajes más importantes del año litúrgico constituyeron un gran apoyo didáctico en la enseñanza de la vida de Jesús. Más tarde el nacimiento se convertiría en una arraigada costumbre de carácter popular, recordándose en casi todo los hogares para las fiestas decembrinas.

  • Un tesoro en cera

El nacimiento Las Palomas pertenece a la familia Irabién Bravo y se presenta con el patrocinio de la Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca. Entre las diversas escenas que podemos descubrir en este nacimiento se observa a un grupo de ángeles con instrumentos musicales que celebran la llegada de Jesús, o pastores que descansan a la orilla del río en su camino a conocer al recién nacido.

Por más de seis décadas el nacimiento Las Palomas ha destacado por ser un aliciente en la conservación de las costumbres mexicanas; el interés de sus gestores llevó a la señora Luz María Bravo de Irabién a viajar por las ciudades de Irapuato, Apaseo, Guanajuato y Salamanca en busca de los artesanos que guardaban celosamente los procedimientos de la técnica de cera.

Clemente y Bernarda Quintanilla y Josefina Villanueva son algunos de los artesanos de los que Luz María aprendió a trabajar decenas de figuras que detallan una estampa tradicional, que hoy podemos observar en la Capilla del Centro Cultural San Pablo.

La técnica para obtener cada figura del nacimiento Las Palomas consiste en la preparación de una mezcla de cera y parafina con base de tierras de color para dar diferentes tonalidades. Lista la cera, se coloca en moldes, primero de barro y después de yeso que dan forma a las piernas y brazos de la figura.

El torso, también de cera, tiene alma de madera muy ligera llamada patol, muy común en el estado de Michoacán. Finalmente se modelan las caras a las que se les incrustan ojos de cristal. Se sabe que en 1951 el nacimiento Las Palomas obtuvo el primer premio en el concurso organizado por Excélsior por conservar las tradiciones mexicanas.

Las figuras de cera propias de las ciudades del Bajío son resultado de una minuciosa labor que por varias décadas realizó la señora Bravo de Irabién recuperando una tradición casi desaparecida que hoy sus hijas y nietos continúan.

Hasta la fecha, en la ciudad de Oaxaca son muchas las casas particulares y templos católicos en los que se pueden admirar emblemáticos nacimientos, pero el de Las Palomas es una muestra de la maestría en la elaboración de figuras de cera y la tradición mexicana.

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