ELECCIONES 2021… ENTRE SIMPATÍAS RECUPERADAS

* Villacaña Jiménez, la sorpresa

Leopoldo REYNA/EDICIONES Y MEDIOS PUBLICITARIOS
Las estrategias en política abundan tanto como las opiniones de los electores. Cada candidato, de la mano de su instituto político, busca conquistar nuevos distritos o municipios y en algunos casos, recuperar algunos que se han perdido por (posiblemente) incurrir en errores del pasado.

Cada elección es interesante, en Oaxaca vienen unas contiendas electorales aderezadas con mezcla de actores y personajes de diferentes colores y sabores vertidos en alianzas o abanderando nuevos partidos.

Son conocidos los municipios insignias, aquellos que “valen la pena” pelearlos con uñas y dientes por representar un peso importantísimo, representan una gran disposición de recurso público y captación de ingresos.

En Oaxaca el proceso electoral inició el pasado primero de diciembre, se elegirán 10 diputados federales, 25 diputados locales, y 570 presidentes municipales, 417 de ellos regidos bajo el régimen de usos y costumbres.

MUNICIPIO CAPITALINO, LA GRAN APUESTA
El Partido Revolucionario Institucional (PRI), apuesta por recuperar la capital del estado, donde prácticamente no se ha realizado “ni una banqueta” por parafrasear al mal gobierno morenista capitalino.

Para ello buscan a quien ha trabajado desde abajo, desde sus colonias y agencias, a quien ha apoyado en tiempos de campaña o no, a Javier Villacaña Jiménez, político con el corazón tricolor tatuado en la piel.

A Villacaña Jiménez le ha llovido en las redes sociales, su pecado, haber sido ya edil capitalino, y eso que precisamente sus detractores llaman debilidades y amenazas, es su principal fortaleza.

Conoce la capital oaxaqueña y ha visitado cada rincón, lo mismo de casa en casa en zonas residenciales, que en veredas y escalinatas en las colonias y sectores populares.

Ha gestionado, tiene relaciones con actores importantes de la política nacional, es conciliador y visionario.

Es prácticamente el único que daría batalla y que de calle arrebataría la oportunidad de mantenerse en el cargo a un empecinado y vapuleado edil morenista.

Habiendo muchos prospectos, la ciudadanía y respetable electorado se preguntará… ¿porqué de nuevo? ¿no hay otras opciones? ¿porqué siempre los mismos? Y la respuesta de un priísta con principios puede ser: Villacaña sabe gobernar.

Y a muchísimos les cae como “patada de mula”, pero puede que tengan razón, quien ya estuvo y sabe cómo hacer las cosas, es muy probable que no vuelva a cometer los mismos errores y por ende, su gestión sea más efectiva.

Una gran ventaja para Javier Villacaña es el “flaco favor” que le hace el actual munícipe capitalino Oswaldo García Jarquín que es… no hacer nada, no gobierna, no gestiona, no construye, no emociona y nunca convenció.

Miles que se voltearon a las urnas contagiados por el fenómeno morenista, hoy se arrepienten y buscan en las próximas elecciones de julio, recomponer el camino.