GUIGU ROO GUISSI’I

Rio de Tehuantepec Oaxaca
Rio de Tehuantepec Oaxaca

RÍO GRANDE TEHUANTEPEC

Daniel PEÑA

La capital espiritual del Istmo es Tehuantepec, es el corazón vivo de todo el sur de México, en esta calurosa región convergen varios grupos étnicos como lo son: chontales, mixtecos, zoques, mixes, huaves y zapotecas quienes hace siglos tuvieron algo en común: el aprovechamiento de las cristalinas aguas de uno de los afluentes más importantes del sureste mexicano: el ío grande Tehuantepec, importante no por su tamaño ni por la cantidad de agua que desde siglos ha transportado, sino porque en sus aguas han pasado personajes de la historia de México, quienes vieron en sus aguas, una imagen parecida a la del paraíso terrenal.

Bien es cierto que la gloria que tuvo este río terminó drásticamente cuando se construyó la presa ‘Benito Juárez’ en Jalapa del Marqués y peor aún, cuando se inició la construcción de la refinería ‘Antonio Dovalí Jaime’ en la ciudad y puerto de Salina Cruz.

Este proyecto de “modernidad” (mal entendida) terminó por dejarnos un río en constante agonía, con muestras de la ‘nueva’ contaminación.

A pesar de ello, la rica historia de este río sigue maravillando a propios y extraños. En su rivera caminaron personajes como Hernán Cortés, Fray Bartolomé de las Casas, Porfirio Díaz, Juana C. Romero, Máximo Ramón Ortíz, Frida Kahlo, Diego Rivera, Miguel Covarrubias, entre otros como fotógrafos e investigadores europeos entre los que destaca el alemán Sergei Eisentein quien documentó en sus grabaciones los últimos años de esplendor de este histórico río.

De este hermoso río se sacaron las pepitas de oro con que se doraron los retablos de Santa María y San Sebastián, sus aguas saciaron la sed de nuestros antepasados, en sus aguas se bañaron nuestros abuelos y actualmente resucita año con año en época de lluvias recordándonos su fuerza y su furor, diciéndonos con el rugir de sus aguas: ¡aún estoy vivo!.

A la memoria de este río que desde siempre ha estado muy ligado a la vida cotidiana de los habitantes de Tehuantepec, el gran músico tehuantepecano Margarito M. Guzmán compuso un hermoso son tehuano titulado: “Guigu Roo Guissii” que en zapoteco quiere decir: río grande Tehuantepec. Son que aún se toca y se baila en las grandes fiestas de Tehuantepec y que en su letra refleja el amor que muchos tehuanos han sentido hacia su río, el río del encanto, el río que revive año con año, el río de nuestros padres, de nuestras abuelas, donde se bañaban con chintul. Aguas cristalinas que hoy parece que se han ido.

En tu próxima visita a Santo Domingo Tehuantepec, no olvides preguntar la gran historia que encierra este histórico río, admira su imponente paisaje rodeado de cerros y sauces que le dan el aire tropical que lo caracteriza.

 

“No llores conmigo río Tehuantepec” ¡Hasta entonces!

 

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