LA DIGNIDAD DEL PALACIO DE GOBIERNO

TEXTO: Carlos CERVANTES/REVISTA CÍRCULO
Desde tiempos de la colonia el ámbito donde se encuentra actualmente el palacio de gobierno fue considerado y respetado como ícono de la autoridad, lamentablemente hoy es todo lo contrario gracias a la inactividad de la autoridad municipal.
Ésta se ha desentendido totalmente del decoro no solo del primer cuadro de nuestra capital sino de todo el territorio del municipio y de los servicios que pasan por los peores momentos, en espera de que en un futuro cercano lleguen concejales comprometidos con el bienestar de los oaxaqueños y cuiden la imagen de la ciudad de Oaxaca “Patrimonio Cultural de la Humanidad”.

Recordamos que durante la administración del gobernador Rodolfo Brena Torres periódicamente se utilizaba el palacio de gobierno como sede para el “baile de las debutantes”. El festejo era dedicado a señoritas de la elite social local que cumplían 15 años y llegaba a ser el acontecimiento social del año, por lo cual los organizadores pagaban el alquiler correspondiente, en esos tiempos en que el presupuesto del Gobierno del Estado era tan exiguo que se completaba con el arrendamiento del teatro Alcalá a la Operadora de Teatros que lo tenía convertido en cine y el mismo palacio era alquilado para el evento social tan sonado y otros festejos más.

Al llegar como gobernador el ingeniero Víctor Bravo Ahuja la primera medida que tomó respecto al palacio de gobierno fue prohibir eventos sociales de paga indicando con toda claridad que el inmueble “debía recobrar su dignidad” como sede de la autoridad y así se hizo en los años siguientes hasta llegar a nuestros días en que el inmueble no solo se ha convertido en un búnker sino que ha sido rodeado de puestos del comercio informal e ilegal, que dan pésimo aspecto y que merece las críticas del escaso turismo que aún se atreve a pasar por el zócalo y que de plano no puede conocer los murales del interior de palacio.

Nadie se explica cómo es posible que un grupo de indígenas triquis no pueda ser retirado del mismo portal de palacio, espacio que utilizan no solo como mercado sino como dormitorio, lo cual es una vergüenza para los mismos oaxaqueños que critican acremente a la tibia y omisa autoridad municipal que mal gobierna esta capital que merece un mejor destino.

Vemos que en los más recientes trienios municipales se ha fomentado la anarquía; los presidentes municipales llegan con una sed hidrópica de dinero y hacen todo lo posible por engordar sus cuentas bancarias y además saltar a otro puesto que les resulte más jugoso.

El ejemplo más grotesco es el de ese presidente municipal que prefirió los millones de una tienda departamental transnacional, que el reclamo justo de los vecinos para que ese parque natural se respetara y conservara en beneficio no solo de la ciudad de Oaxaca sino del mismo entorno ecológico mundial en tiempos de calentamiento global y de otros problemas ambientales.

El munícipe de marras prefirió el millonario soborno de la transnacional para autorizar la construcción de la tienda departamental y acabar con uno de los pulmones de la ciudad; hasta se dijo como burla final que el edificio contaría con espacios verdes, pero ¡ni siquiera lo pintaron de ese color”. Que el dato quede para la historia. seguiremos con el tema.
En la gráfica… ¿Cuándo volveremos a ver nuestro centro histórico como antaño?.

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