¿REFORMAS EDUCATIVAS SIAMESAS?

Nicholt
Es innegable que el tema de las Reformas Educativas sigue dando de qué hablar, comentar y reflexionar.
Los maestros del país siguen con parte de la incertidumbre que generó la mal llamada Reforma Educativa de la administración de Enrique Peña Nieto, quien junto con las demás Reformas Estructurales generó un verdadero caos en el país que nos sumergió en más desigualdad, inseguridad y miseria.
La llegada de Manuel López Obrador al poder, provocó muchas expectativas de cambio.
Los maestros en su gran mayoría, creyeron y sostienen una endeble esperanza en que los postulados de la nueva Reforma Educativa Obradorista no sigan sujetos a las oligarquías económicas privadas y por fin el estado mexicano sea el responsable en su totalidad del diseño, puesta en práctica y sostenimiento económico de todo el andamiaje educativo del país.
“Manos privadas, fuera”, todo signo de privatización de la educación que debe brindar el estado debe apartarse y generar consensos y aportaciones de todas las partes involucradas.
Es un gran reto NO imposible de conseguir si se tiene voluntad política de hacerlo, pero si se quiere camuflajear supuestos cambios que llevan al mismo fin de la Reforma Peñista, seguiremos como el perro que se quiere morder la cola y nunca lo logra y por generaciones lamentaremos haber estado en la coyuntura histórica de volver a enraizar nuestras columnas nacionalistas en una verdadera educación que forme hombres libres y no sujetos a los vaivenes económicos de las empresas privadas y sus consecuentes resultados.
Claro que la educación debe de ser del pueblo y para el pueblo.
Ahora mismo seguimos en la encrucijada, porque mientras los diputados y senadores negocian y se enfrascan en un circo político mediático, los políticos que han sido desplazados con la nueva administración pública se frotan las manos pues seguiremos con parte de lo mismo.
“La misma gata solo que revolcada”
Cierto es que se sigue confiando en la cuarta transformación y que millones de personas siguen con el presidente, pero es obvio que empiezan a avizorarse incumplimientos de promesas obradoristas de campaña que pueden ser producto del mal trabajo de varios de sus colaboradores con miras al cambio pacífico total o bien “al buen trabajo” de estos funcionarios en busca de la permanencia del mismo estado de cosas. Traidores a los objetivos de la cuarta transformación en que millones han creido.
Las dos reformas ¿se volverán siamesas para dar una tercera, maquillada, revolcada entre los intereses de unos cuantos, sin tomar en cuenta otra vez el sentir de las partes involucradas? Maestros, alumnos, padres de familia, pedagogos, etc? y no solo de políticos advenedizos y rancios en el servicio público.
Todo puede estar sucediendo. Repartición de prebendas particulares y de partido para aprobar en las cámaras lo que conviene a esos oligarcas nacionales y extranjeros.
La famosa frase Obradorista de que “ni una coma quedaría de la reforma Peñista”, será la piedrita en el zapato que el Presidente llevará durante su periodo de gobernanza.
El magisterio necesita respuestas claras y contundentes, cumplimiento cabal.
Muy difícilmente se les podrá “dorar la píldora otra vez”
Al tiempo.
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