TUERCAS

* Aberrante es ver a un mexicano pobre defendiendo a un sinvergüenza político rico

Nicholt
Con gran escepticismo se sigue abriendo la cloaca y se ha ido conociendo la verdadera situación que guarda el servicio público federal, inundado de enriquecimiento ahora muy explicable como indebido, impunidad compartida y corrupción al por mayor.

El presidente de nuestro país, Andrés Manuel López Obrador, no ha dudado en ser el brazo ejecutor del destape de esa cloaca.

Y tan evidente es ese estado de cosas que los personajes que en otros tiempos eran “respetables moralistas”, ahora tiene que dar la cara para medio curarse en salud, poniendo parches a su indebida e irremediable pudrición política y moral.

Unos de los últimos colocados en ese estrado es Diego Fernández de Cevallos que fue descubierto al deber al fisco más de ocho millones de pesos y que fue acumulando a lo largo de más de 20 años.

¡El cinismo en su máxima expresión!

O ¿mínima expresión?

Cada día nos sorprenden más los datos que acusan a los políticos, como verdaderos traidores a la patria.

El contubernio entre las mafias del poder llevó a nuestro país hacia la debacle.

Ahora, es cierto que los poderes públicos y los económicos privados están en proceso de separar su amasiato, por eso es grotesco mirar a las figuras de antaño, atacando sin límite a las nuevas autoridades.

Ya casi se cumple un año del cambio de régimen y el actual gobernante sigue contando con la aprobación mayoritaria ciudadana, pero también, con una recalcitrante oposición que aunque mínima, no deja de ser poderosa por los intereses económicos que representa.

El deslenguado Vicente Fox ataca un día sí y al otro también, a la llamada Cuarta Transformación y algunos le aplauden aun a sabiendas que este político timorato truncó en su momento, las aspiraciones del pueblo por cambiar las cosas en el país.

Fox tuvo mucho apoyo como el candidato que echaría del poder político y definitivamente, a toda la caterva de despreciables que hundieron al país en la peor crisis de su historia. Fox fue la decepción, todos los lo sabemos, Calderón y todos priistas fueron parte del gran andamiaje llamado neoliberalismo que convirtió al país en un gran cementerio, en un espantoso baño de sangre con miles de desapariciones.

Ahora ese mismo puñado de traidores se rasgan las vestiduras por la nueva política que ejerce López Obrador y hablan hasta de partirle la m… a la llamada Cuarta Transformación, sin entender que el pueblo ya no los quiere y menos en el poder nuevamente.

Por eso es necesario que todos estemos atentos para aportar permanentemente nuestro granito de arena, y así haya justicia y se mejoren las condiciones de vida de todos los mexicanos.

No, no es comunismo, es solamente justicia social y nuestro deber es crear una verdadera democracia, limpiando desde los más bajos escalones de representación popular y quitando a los malos servidores públicos, no hay de otra, ahí si, como verdaderas tuercas, debemos aceitar bien el mecanismo político que nos lleve a una sociedad mejor.

Tuercas bien aceitaditas para que terminen los rechinidos de aquellos que todavía tratan de engatusar con migajas y vociferantes mentiras, a los incautos que todavía hay.

Aberrante es ver a un mexicano pobre defendiendo a un sinvergüenza político rico.